China insta a Francia a suspender la ley contra el "fast fashion" y advierte de contramedidas
Pekín ha instado este jueves a Francia a abandonar su recién aprobada ley contra el ultra-fast fashion, calificando la nueva medida, dirigida a las principales plataformas de comercio electrónico asiáticas como Shein y Temu, de "claramente discriminatoria".
La ley, que entró en vigor el martes, impone tasas a determinados artículos que acabarán alcanzando casi 20 euros por prenda, como parte de una iniciativa para frenar el impacto medioambiental y económico local de la industria.
"China insta a Francia a detener inmediatamente la aplicación de la ley contra el ultra-fast fashion", ha declarado la portavoz del Ministerio de Comercio, Huang Ling, al ser preguntada por la ley en una rueda de prensa.
Huang ha afirmado que China se opone "firmemente a la insistencia de Francia en impulsar esta medida restrictiva del comercio, que es claramente discriminatoria".
"Si Francia persiste en esta línea de actuación, China tomará las medidas necesarias para salvaguardar los legítimos derechos e intereses de las empresas chinas", ha advertido.
"Francia asumirá toda la responsabilidad por las consecuencias que de ello se deriven".
Según la legislación francesa, el ultra-fast fashion se determina en función de dos criterios: el volumen de ropa introducido en el mercado y el coste de reparación de las prendas en relación con su precio de compra.
La tasa por artículo variará según una escala establecida en función de la puntuación que obtenga cada producto en ambos criterios.
Shein, conocida por sus precios ultrabajos y su ropa de producción rápida, tuvo un tibio debut en la Bolsa de Hong Kong el martes, después de que sus planes anteriores de salida a bolsa en Nueva York y Londres se vieran frustrados.
El minorista online trasladó su sede a Singapur entre 2021 y 2022, lo que, según los analistas, pretendía evitar el creciente escrutinio mundial sobre las empresas chinas.
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