Emprendimiento español en Dubái (II): Coma
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Madrid – Continuando con nuestra serie de publicaciones sobre el emprendimiento español en Dubái, tras la entrevista a Enrique Hormigo, fundador de Montroi, fijamos ahora nuestra atención sobre Coma. La firma de moda dubaití que, presumiendo de una confección para sus prendas que se mantiene de manera íntegra dentro de las fronteras del emirato, se decidieron a fundar desde Dubái las españolas Mercedes Valencia y Cristina Alcedo.
Desde Dubái al mundo, eso sí pasando por España. Ese podría ser el resumen más esquemático desde el que poder empezar a acercarse a la realidad sobre la que se defiende actualmente en el mercado la firma de moda dubaití Coma. Una casa de modas en la que se decidieron a emprender en el año 2023 las españolas Mercedes Valencia y Cristina Alcedo, retomando, revitalizando, renovando y tomando como compartido el proyecto inicial de la primera “Coma” que Valencia se decidió a poner en marcha hacia el año 2017, desde Nueva York. Un primer proyecto que, especializado en la puesta en valor del buen saber hacer de la artesanía y de la industria manufacturera española, a través de la comercialización desde la Gran Manzana de bolsos de piel y de complementos singulares “Made in Spain” importados por Valencia al país de las barras y estrellas, terminó por descontinuarse tras la irrupción de la pandemia por coronavirus y el traslado del lugar de residencia, desde los Estados Unidos a España, y desde ahí finalmente a los Emiratos Árabes Unidos, de la misma emprendedora española.
Superados y ya asimilados ambos puntos de inflexión, desde los que Valencia terminó por dar la bienvenida a una nueva etapa vital y de desarrollo, ya desde Dubái fue esta quien le planteó a Alcedo —residente desde hacía ya largos años en el emirato— la idea de relanzar aquella Coma, pero ahora como marca de moda, y además con una producción y una oferta propia. Una propuesta que la otra parte de este proyecto de casa de modas recogió con gusto, asentando así y ya finalmente los cimientos de esta firma de moda dubaití, que se descubre como un particularmente estimulante puente entre Oriente y Occidente, y de manera más particular entre Dubái y España. Un país este que, además de ser el oriundo de ambas emprendedoras, actualmente se mantiene como el principal mercado para Coma, y eso a pesar de los retos que reconocen que supone el estar tratando de afianzar su posicionamiento en este mercado desde el emirato.
Se trata esta de una confesión que, entre otras cuestiones, se abren a compartir con FashionUnited a través de esta entrevista, que viene a seguir al primer acercamiento que alcanzamos a mantener con la realidad de Coma el pasado mes de febrero, durante nuestra visita a Dubái coincidiendo con las celebraciones de su última Semana de la Moda, como medio invitado por su organización. Un distendido encuentro el que llegamos entonces a mantener, entonces solo con Alcedo, desde además un entorno tan evocador como el del Zoco de las Telas de Dubái. Uno de los rincones más genuinos de todo el emirato, y que pudimos recorrer de la mano de la emprendedora española, después de que esta nos adelantase las principales claves y realidades en torno a la firma —realidades sobre las que ahora entraremos a profundizar—, desde una reunión íntima que manteníamos en aquel entonces desde el interior de las oficinas de la compañía textil dubaití Yaser & Mayasa. Una de las empresas textiles de referencia del sector, con oficinas en Toronto, Dubái, Bagdad y Shanghái, cuyos orígenes se remontan hasta el año 1920, y que se descubre además de como el primer, y a día de hoy todavía uno de los principales proveedores de Coma, sirviendo desde esa condición a la firma españo-emiratí de las magníficas telas de las que Valencia y Alcedo se sirven para dar vida, íntegramente desde Dubái, a cada una de las piezas que conforman sus colecciones de moda. Unas propuestas que, como fiel reflejo del alma de Coma, se presentan como el resultado de un inesperado cruce de influencias árabes y europeas.
Pero contarnos, ¿qué os llevó exactamente a poner en marcha el proyecto de Coma, y a hacerlo directamente con base en Dubái?
Mercedes: La razón de fundar la marca en Dubái se debió a una cuestión tan directa e irrenunciable como la de que residimos en esta ciudad/estado desde hace ya varios años. Eso nos permitió conocer ya de cerca su entorno creativo, multicultural y en constante evolución, antes incluso de poner en marcha la firma. Vivir en España es maravilloso, pero el hacerlo fuera te da una visión diferente de muchas cosas. En nuestro caso ha sido particularmente de la moda, y eso es algo que queríamos reflejar en nuestro proyecto, y desde él a través de nuestras colecciones.
¿Cuáles han sido esos retos y dificultades con las que os encontrasteis llegada la hora de poner en marcha la marca, y a la hora también de tratar de salir a escalarla y a llevar el proyecto de Coma a un siguiente nivel?
Cristina: Diría que uno de los mayores retos ha estado en aprender a gestionar la colaboración con personas de distintas culturas, y es que a pesar de las ganas y de las buenas intenciones de todas las partes, es una tarea ciertamente compleja cuando las referencias, los ritmos de trabajo y las visiones creativas parten de lugares diferentes a los de cada uno. Ha requerido por tanto de mucho esfuerzo, y de mucha capacidad de adaptación, el lograr expresar con una cierta claridad nuestra identidad como marca, y ese estilo y esas impresiones que como firma tratamos de transmitir a través de nuestras colecciones, así como el hacer también que cada una de sus prendas se haya mantenido fiel a lo que imaginamos en el momento de diseñarla.
¿Porque actualmente qué responsabilidades ejercéis dentro de la firma?
C: En este momento somos nosotras quienes nos encargamos, al 50/50, tanto de la dirección creativa como de la estrategia de marca, gestionando todo lo relacionado con la firma, de principio a fin.
¿Cuáles fueron esos objetivos que os marcasteis como proyecto en el momento inicial de fundar Coma? Porque ¿con qué idea y con qué intención pusisteis exactamente en funcionamiento la firma?
C: Desde el inicio nuestro principal objetivo fue el de construir una marca con una identidad estética fuerte y coherente, que ofreciera prendas de calidad, atemporales y funcionales. Queríamos poner en marcha un proyecto que se alejase del concepto de la moda rápida, y desde el que proponer una alternativa más consciente, centrada en el diseño, en la durabilidad y en una producción responsable. Desde esa visión es desde la que nace Coma, como marca de moda con vocación de vestir a una mujer contemporánea, cosmopolita y exigente, que valora tanto el estilo como los valores que se ocultan detrás de cada prenda. En síntesis, como marca que nació con la intención de crear un universo propio, cuidando cada detalle, desde los patrones hasta la comunicación.
“Nuestro principal objetivo fue el de construir una marca con una identidad estética fuerte y coherente, que ofreciera prendas de calidad, atemporales y funcionales”.
Y partiendo de esa base, ¿cuáles son los objetivos que pensáis que ya habéis alcanzado como proyecto?
C: Desde su fundación hemos conseguido construir una identidad sólida y reconocible, a través de una propuesta estética coherente y diferenciada. Y eso se ha logrado a través principalmente de unas primeras colecciones que han sido recibidas con una muy buena acogida. Por tanto a día de hoy diría que sí hemos logrado cumplir con varios de los objetivos que nos propusimos al fundar la marca, aunque naturalmente aún tenemos mucho camino por recorrer, y muchísimas nuevas metas que alcanzar.
¿Y cuáles son esos otros objetivos que os habéis marcado alcanzar a partir de aquí, para un corto, medio y largo plazo?
M: A corto plazo nuestro objetivo principal pasa por seguir tratando de consolidar la marca, para lo que trabajamos con el punto de vista puesto en ampliar nuestra presencia en el mercado, a través tanto de puntos de venta físicos como digitales. A partir de ahí, desde una perspectiva a medio plazo, aspiramos a diversificar nuestras colecciones y a incorporar nuevas categorías de producto; y para ya un largo plazo, nuestro objetivo no deja de ser el mismo que nos marcamos en el momento de fundar Coma: asentar una marca que cuente con una identidad fuerte y duradera, capaz de trascender tendencias y de conectar con mujeres de diferentes culturas, que compartan nuestra forma de ver y de vivir el vestir.
¿Actualmente desde dónde se comercializan las colecciones de Coma?
M: Actualmente vendemos nuestros productos principalmente a través de nuestra tienda online oficial. Y ya al margen de ese canal, también colaboramos con “concept stores” y con tiendas multimarca, a las que desde aquí les agradecemos la confianza que mantienen depositada en nuestra marca, y que comparten nuestros mismos valores en términos de diseño y de reivindicación de un modelo de consumo mucho más sostenible.
¿Qué estrategias tenéis pensado implementar para seguir desarrollando la marca, trabajando en línea y en favor de esos objetivos que os habéis marcado?
M: En primer lugar, estamos invirtiendo en perfilar una identidad como marca todavía más sólida, y sobre todo reconocible; y en segundo lugar, vamos a seguir desarrollando nuestro canal digital, mejorando la experiencia de compra online y reforzando nuestra presencia en redes sociales.
El que Coma haya nacido y cuente con su base de operaciones en Dubái, ¿cómo creéis que ha influido en su desarrollo?
C: El hecho de que Coma haya nacido en Dubái nos ha permitido desarrollar la marca en un entorno multicultural, además de desde una ubicación estratégica que facilita las conexiones con mercados estratégicos de Asia, Oriente Medio y Europa.
“Trabajamos con el punto de vista puesto en ampliar nuestra presencia en el mercado, a través tanto de puntos de venta físicos como digitales”.
Como españolas desplazadas, ¿no os ha llegado a suponer una dificultad añadida el emprender desde el emirato el siempre complejo camino de poner en marcha una firma de moda?
C: Sí, también hemos encontrado ciertas dificultades en ese sentido, y es que al no estar físicamente en España, sí que apreciamos que nuestro crecimiento en el mercado nacional está siendo más lento como resultado de esa distancia. De esa distancia, y también de la percepción que en ocasiones sentimos que se tiene en España sobre Dubái, y que está algo distorsionada o asociada a una imagen que no refleja la realidad de quienes vivimos aquí.
¿Contempláis el que el proyecto pase a desarrollarse en algún momento desde algún otro lugar que no sea Dubái?
M: Por el momento no nos hemos planteado un cambio de sede como algo prioritario. Dubái sigue siendo nuestra base de operaciones, porque es donde vivimos, donde hemos desarrollado la marca, y donde están nuestras familias. Pero dicho esto, no ocultamos que, como madres de hijos pequeños que somos las dos, muchas de las decisiones futuras relacionadas con el desarrollo de la marca llegarán condicionadas por nuestra situación personal y familiar.
En cualquier caso, ¿seguiremos hablando de un proyecto que cuenta con vocación de ser una marca de moda de una naturaleza más local y enfocado a mercados muy concretos, o de un corte más internacional y global?
M: Cuando fundamos Coma la idea siempre fue la de que la firma tuviera un enfoque internacional, pero para lograrlo entendimos que antes de tratar de crecer fuera y desde esa ambición global, necesitábamos consolidarnos en mercados muy concretos. Actualmente seguimos ahí y en esa estrategia, trabajando en afianzar esa base, que confiamos con que pueda ser cada vez más sólida, y en lo que nos permitirá el poder seguir avanzando y creciendo y el que podamos conseguir ese objetivo.