Nextil amplía las exenciones fiscales sobre su actividad en Guatemala
Madrid – La multinacional textil española Nextil Group continúa apuntalando a Guatemala como al nuevo epicentro estratégico de su próximo crecimiento, en esta ocasión ampliando las exenciones y los beneficios fiscales de los que ya venía beneficiándose su actividad productora y exportadora en el país centroamericano. Una mejora de su marco operativo, que confían con que contribuya a consolidar sus operaciones en la región, y especialmente entre clientes de Estados Unidos.
Según detallan a este respecto desde la dirección de la misma multinacional textil española, Nextil, presente en Guatemala a través de su compañía filial y unidad de negocio Nextil Elastic Fabrics, ha obtenido finalmente una resolución favorable emitida por el Ministerio de Economía de Guatemala, por la que se amplía finalmente el alcance de la actividad de la sociedad afectada por el régimen de fomento a la exportación, regulado por el Decreto 29-89 de la República de Guatemala. Norma que, como Ley de Fomento y Desarrollo de la Actividad Exportadora y de Maquila, mantiene por objeto el de “promover, incentivar y desarrollar” dentro de las fronteras del país “la producción de mercancías para exportación o reexportación”, así como el de “regular la actividad exportadora y de maquila de las empresas”. Fines para los que, señalan desde Nextil, el Decreto incorpora una serie de incentivos fiscales aplicables a actividades industriales destinadas a la exportación, entre los que se incluyen “la exención de determinados impuestos indirectos y del impuesto sobre la renta, de conformidad con la normativa aplicable”.
“La referida ampliación permite incorporar al citado régimen, además de la producción industrial textil —con las ya existentes actividades de tejido, teñido, acabado, estampación y elaboración de colorantes textiles—, las nuevas actividades de producción de prendas de vestir, artículos textiles y accesorios”, subrayan al respecto desde la dirección de Nextil a través de una nota. Una suma de nuevas actividades que, precisan, “se han comenzado a realizar recientemente” desde las instalaciones de Nextil en Guatemala, y que a partir de ahora también podrán beneficiarse de esos “incentivos fiscales aplicables a actividades industriales destinadas a la exportación” que contempla el Decreto 29-89 de la República de Guatemala.
Con la mirada puesta en los Estados Unidos
Tras la ampliación de las actividades de Nextil en Guatemala autorizadas ha realizarse bajo las directrices del “beneficioso” Decreto 29-89, lo que nos encontramos es con un nuevo paso adelante en el objetivo del grupo textil por dotarse en el país centroamericano de una amplia capacidad de producción desde la que poder responder a las crecientes necesidades de sus clientes en la región, y especialmente de los procedentes de Estados Unidos. País que, después de que el presidente Donald J. Trump comenzase a redibujar el tablero de las relaciones internacionales con sus nuevas políticas arancelarias, parece haber reencontrado en Centroamérica y en América Latina la región sobre la que apoyar sus cadenas de valor, a medida que desde su gobierno tratan de ganar distancia e independencia frente a las importaciones procedentes de Asia. Una relocalización más “en proximidad”, y más distante de los tentáculos del Gobierno de Pekín, frente a la que ya desde el primer minuto desde Nextil confiaron en que lograrían sacar ventaja; una previsión que desde entonces no ha cesado de tomar cuerpo en forma de toda clase de distintos acuerdos de producción, y con hasta el de la adquisición de la estadounidense Isavela del que desde Nextil informaban a medidados de este pasado mes de diciembre.
“Con esta ampliación, Nextil continúa avanzando en su modelo de integración vertical, lo que permitirá tanto la incorporación de nuevos clientes que estaban requiriendo esta configuración productiva, como la ampliación de los volúmenes y programas actualmente desarrollados para determinados clientes del Grupo”, y es que esta “autorización” permitirá “consolidar la producción industrial del Grupo Nextil en Guatemala, integrando todas sus actividades dentro del ventajoso marco regulatorio y fiscal vigente”, destacan desde la dirección de la multinacional textil española. Un afianzamiento y escalado de sus operaciones en el país, que se conseguirá gracias a esta “extensión del amparo del Decreto 29-89 a la producción de prendas de vestir”, y ya no solamente a la de tejidos, en lo que “permitirá a Nextil desarrollar la verticalización completa de su modelo industrial, de modo que sus clientes”, especialmente “en Estados Unidos”, podrán “beneficiarse plenamente de una producción centralizada en Guatemala, con las consiguientes eficiencias operativas, logísticas y fiscales”.
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