Puig presentará su nuevo plan estratégico el 28 de octubre
Madrid – Como una de las noticias económicas de la semana, Puig celebró el pasado viernes, 29 de mayo, su Junta General de Accionistas de 2026. Una cita que terminó por transcurrir según lo previsto, con el aval de los accionistas a todos y cada uno de los puntos recogidos en un orden del día que condujo desde a la aprobación de las cuentas e informes financieros, y no financieros, del grupo relativos a su ejercicio de 2025; a la renovación de su Consejo de Administración. Todo a lo largo de un encuentro durante el que se adelantó la fecha de presentación de su nuevo plan estratégico, y se lanzó un claro aviso tras el fracaso de las negociaciones con The Estée Lauder: “Puig no está en venta”.
Según lo destacado a este respecto por parte de la dirección de Puig, durante la celebración de la Junta General de Accionistas una mayoría cualificada de accionistas del grupo multinacional español aprobó todas y cada una de las propuestas presentadas por el Consejo de Administración, a debatir como parte de los 13 puntos en los que se dio por estructurado el programa de la junta. Un orden del día que comenzó con el examen y la aprobación de las cuentas anuales de Puig del ejercicio 2025; año que la compañía española completó elevando ventas hasta los 5 042 millones de euros (+5,26 por ciento), y beneficios hasta los 617,10 millones de euros (+13,74 por ciento). Un sólido desempeño en términos tanto de ingresos como de beneficios netos, que no obstante contrasta con la ya no débil, sino negativa evolución que la compañía ha venido registrando en el parqué desde su salida a Bolsa, con unos títulos que cerraban la jornada del pasado viernes acumulando a sus espaldas una caída de un -34,16 por ciento, desde los 24,50 euros en los que salieron a cotizar, y los 16,13 en los que cerraban la jornada del viernes 29 de mayo.
Al margen de esa aprobación de los distintos puntos y asuntos planteados para la cita por el Consejo de Administración, y en lo que más que un logro supone un mero trámite teniendo en cuenta que la familia Puig mantiene el control sobre el 93,21 por ciento de los derechos de voto dentro de la empresa, uno de los momentos que mayor interés despertó del encuentro fue la intervención ante los accionistas —reunidos esos sí exclusivamente de manera telemática y sin asistencia presencial— de Marc Puig, presidente ejecutivo de Puig. Una comparecencia de la que se sirvió para, en primer lugar, defender las negociaciones mantenidas durante estos últimos meses con Estée Lauder, a pesar de haberse cerrado sin acuerdo; en segundo lugar, para reafirmar el compromiso que mantiene la familia Puig con la empresa y su clara decisión de continuar en ella como accionistas de referencia; y en tercer lugar, para aclarar que en cualquier caso todo el proceso negociado mantenido con Estée Lauder no implica, y si no es más bien lo contrario, que Puig esté en venta.
“Aunque esas conversaciones no dieron lugar a una transacción, pusieron de manifiesto el sólido reconocimiento que Puig ha alcanzado en el sector”, destacaba Mar Puig a lo largo de sus declaraciones ofrecidas a los accionistas de la compañía durante la Junta. ahondando en las cuestiones que habrían terminado conduciendo hasta esa falta de acuerdo, “la combinación explorada hubiera requerido alinear tres aspectos clave de una posible fusión”, como “la gobernanza, el liderazgo del negocio y las consideraciones económicas que reconocieran correctamente el valor de la compañía y resultaran equitativas para todos los ‘stakeholders’”.
En cualquier caso, y tal y como se ha puesto de manifiesto a lo largo de todo este proceso, “Puig no está en venta”, reivindicaba su presidente ejecutivo, y miembro de la tercera generación de la familia fundadora al frente del grupo español. “Siempre hemos mantenido que la familia permanece y permanecerá como accionista a largo plazo, y este hubiese sido el caso incluso en la combinación de negocios contemplada”. Mientras que, y mirando ya a esta nueva etapa a la que se dirige la empresa, “contamos con un proyecto muy ilusionante a largo plazo, con marcas muy bien posicionadas, un equipo ganador, un balance muy sólido, y una historia de más de 110 años que nos avala”.
Aprobación del dividendo y renovación del Consejo de Administración
Junto a esa aprobación de las cuentas, de los informes de información financiera y no financiera, o la autorización de la entrega de acciones de “clase B” a los consejeros ejecutivos como pago de los componentes variables de su remuneración, dos son los puntos de mayor interés de los tratados durante la JGA de Puig sobre los que cabe detenerse. El primero, y según el orden establecido para el orden del día, concerniente a la aprobación y distribución del dividendo; y el segundo, relativo a la renovación del Consejo de Administración de Puig.
Sobre lo primero, siguiendo con lo anunciado por el Consejo de Administración de Puig el pasado mes de febrero, coincidiendo con la presentación de los resultados de 2025, la JGA ha aprobado un dividendo de 0,42 euros brutos por acción, a cargo del beneficio de 2025. Una partida por un total de unos 617,10 millones de euros, de los que el consejo ha acordado tomar 435,54 millones de euros como fondos disponibles, y el dedicar de todos estos 198 millones como reserva voluntaria, y los 237,47 millones de euros restantes al pago del dividendo para este año. Un importe con el que desde Puig se mantienen en una política retributiva al accionista cercana al 40 por ciento de su beneficio neto, y cuyo pago se hará efectivo a los accionistas a partir del próximo 17 de junio, contando como última fecha para poder acceder a su cobro la del viernes 12 de junio.
En cuanto a la renovación del Consejo de Administración, durante la JGA se procedió a aprobar la reelección como consejeros de ocho miembros del Consejo, Marc Puig (consejero ejecutivo), Nicolas Mirzayantz (consejero independiente), Daniel Lalonde (consejero independiente), Ángeles García-Poveda Morera (consejero independiente), Jordi Constans Fernández, Ioannis Petrides, Rafael Cerezo Laporta y Christine Ann Mei (consejero independiente); así como los nombramientos de Jose Manuel Albesa como consejero ejecutivo y el de Julie Van Ongevalle como nueva consejera independiente. Mientras que, y tras dar cuenta de la dimisión de Josep Oliu, se acordó fijar en 13 el número de miembros del Consejo de Administración.
Como nota adicional, de entre todos los puntos abordados durante esta JGA, los que más oposición encontraron entre los accionistas de Puig fueron los relativos a la aprobación de la política de remuneraciones de los consejeros de la sociedad, con 31,37 millones de votos en contra; y a la aprobación de la entrega de las acciones de Clase B a los consejeros ejecutivos, con 33,65 millones de votos en contra. Una oposición marcadamente débil frente al poder de mayoría con el que cuenta la familia Puig, y que en cualquier caso se tradujo en votos representativos de únicamente un 1,51 y un 1,62 por ciento del total de los derechos de voto.
Presentación del nuevo plan estratégico, el 28 de octubre
Mirando nuevamente más allá de esta Junta General de Accionistas, durante el encuentro, en el que Jose Manuel Albesa hizo su debut frente a los accionistas como nuevo director ejecutivo de Puig, la compañía reiteró sus perspectivas de cara a un 2026 que contempla cerrar “creciendo por encima del mercado de belleza ‘premium’”, y con un margen ebtida ajustado y estable en el nivel del marcado al cierre de 2025; año que la compañía cerró con un ebitda ajustado de 1 045 millones de euros (+7,8 por ciento), y con un margen del 20,7 por ciento. Mientras que de cara a reafirmarse en esas tendencias y tomar un todavía mayor impulso, se ha fijado que se presente el nuevo plan estratégico de la compañía el próximo 28 de octubre, coincidiendo con la celebración, finalmente, del primer “Capital Markets Day” de Puig. Una cita prevista en un primer momento para los días del 16 y 17 de abril, que posteriormente se reubicó en la jornada del 14 de abril, y finalmente se pospuso “sine díe”, tras la apertura de las negociaciones con Estée Lauder.
“El liderazgo de este equipo directivo nos aporta la confianza necesaria para avanzar más lejos y más rápido, construyendo Puig con una mayor escala y una mayor agilidad”, sobre todo lo lgraod a los largo de “los últimos cinco años”, en los que “Puig ha sido la compañía multimarca de belleza ‘premium’ de más rápido crecimiento en la industria, superando de forma significativa al mercado global de belleza ‘premium’”, defendía Jose Manuel Albesa al dar cuenta ante los accionistas de los cambios acordados al frente de la dirección de Puig el pasado mes de marzo, entre ellos y de manera referencial el de su propio nombramiento como nuevo CEO. “No solo estamos creciendo rápidamente, sino que también nos estamos volviendo una compañía más equilibrada, más global y más resiliente”, ventajas sobre las que, tras cerrar su plan estratégico para de 2021 a 2025, la compañía se prepara a tomar impulso. En ese objetivo, “nuestros equipos han trabajado intensamente en la definición de nuestro nuevo plan estratégico”, y que ya “originalmente estaba previsto presentar durante nuestro ‘Capital Markets Day’”. Y si bien “quiero aprovechar esta ocasión para agradecer a todos la paciencia y comprensión mostradas ante el aplazamiento del evento”, añadía, “me complace confirmar” que “nuestro ‘Capital Markets Day’ se celebrará el 28 de octubre en Madrid”.
En lo relativo a esa nueva hoja de ruta, “sin desvelar en exceso los detalles que reservaremos para el ‘Capital Markets Day’, puedo avanzar que el futuro pasa por escalar aquello que ya funciona”, y en definitiva, en “consolidar nuestras marcas tri-eje, reforzar nuestro liderazgo en el segmento ‘Niche’, seguir revolucionando la perfumería ‘Prestige’ y, más allá de nuestro negocio principal, posicionaremos ‘Derma’ como nuevo pilar de crecimiento”, profundizaba Albesa. Todo a partir de un nuevo plan estratégico, desde el que en cualquier caso se pondrá en evidencia cuándo “confiamos plenamente en nuestra capacidad para seguir generando valor, manteniéndonos fieles a aquello que siempre nos ha hecho únicos”.
Desde esa misma perspectiva y mirada hacia el futuro, “lo que hoy veo es una compañía más fuerte que nunca”, pero y “por encima de todo, veo una compañía con la confianza, la ambición y los valores necesarios para construir para las próximas generaciones”, señalaba durante su intervención Marc Puig. Desde esa confianza, “como presidente ejecutivo”, apostillaba, “mi compromiso es ayudar a proteger esta visión y acompañar a Puig en su próxima etapa, para que las generaciones futuras hereden una compañía aún más sólida, más admirada y relevante que la que lideramos hoy”.
- Puig ha celebrado su Junta General de Accionistas de 2026, durante la que los accionistas aprobaron las cuentas de 2025 y la renovación del Consejo de Administración, a pesar de la caída del valor de las acciones en bolsa.
- Marc Puig, presidente ejecutivo, reafirmó el compromiso de la familia con la empresa y declaró que Puig "no está en venta" tras el fracaso de las negociaciones con Estée Lauder, destacando el reconocimiento de la compañía dentro del sector que han supuesto por sí solas las negociaciones.
- La compañía presentará su nuevo plan estratégico el 28 de octubre en su primer "Capital Markets Day", con el objetivo de escalar lo que funciona, consolidar marcas, reforzar el liderazgo en el segmento 'Niche' y posicionar 'Derma' como un nuevo pilar de crecimiento.
- Puig enfrenta su Junta de Accionistas sin acuerdo con Estée Lauder, sin plan estratégico, y con sus acciones asentadas en los 15 euros.
- Josep Oliu (Banco Sabadell) compra acciones de Puig por más de un millón de euros.
- Puig rompe la barrera de los 5.000 millones de facturación y dispara beneficios un +13 por ciento.
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