Trump dinamita la red de suministros de la moda y prima como nuevos “hubs” a Turquía, Marruecos y Egipto
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Madrid – Llegó el “Día de la Liberación”, tal y como ha gustado en denominarlo el presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, y finalmente se ha desatado la guerra comercial con la que el máximo dirigente del país norteamericano promete “corregir”, vía aranceles, lo que considera que han venido siendo unas relaciones comerciales abusivas y carentes de reciprocidad que han terminado por afectar al desempeño económico e industrial de los Estados Unidos. Un día que parece haber llegado para marcar un profundo antes y después en las relaciones comerciales entre el país y sus socios comerciales, y que amaga claramente con terminar redibujando por completo el mapa del aprovisionamiento de las empresas de moda.
En un intento, desde la perspectiva del líder norteamericano, por tratar de corregir lo que ha calificado como unas “asimetrías estructurales” que han impulsado “el amplio y persistente déficit comercial anual de bienes de Estados Unidos”, Donald Trump anunciaba este miércoles, 2 de abril de 2025, la imposición de unos aranceles mínimos de un 10 por ciento a todas las importaciones de todos los socios comerciales de los Estados Unidos. Una tasa que no obstante se incrementará para el caso de un total de 57 socios comerciales, en un porcentaje específico y concreto para cada uno de ellos, y en forma de una carga a las importaciones que, anuncia el presidente de los Estados Unidos, se mantendrá hasta que se determine que las condiciones de reciprocidad y los efectos perniciosos identificados por su Administración que han generado las relaciones comerciales bilaterales del país con sus socios “se cumplen, resuelven o mitigan”, atendiendo a lo detallado en la orden ejecutiva firmada por Trump este 2 de abril.
Según se detalla desde la misma, se trata esta de una orden desde la que Trump ha declarado una “emergencia nacional” económica ante la “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la economía de los Estados Unidos” que ha provocado esa “falta de reciprocidad en nuestras relaciones comerciales bilaterales”, así como “la disparidad de tasas arancelarias y las barreras no arancelarias, y las políticas económicas” impuestas por “los socios comerciales de los Estados Unidos”. Unas medidas que “suprimen los salarios y el consumo interno”, y que en todo su conjunto, “constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la economía de los Estados Unidos”.
De los aranceles “adicionales” a China, la UE, Bangladés, Vietnam e India, a los “mínimos” para Turquía, Marruecos o Egipto
En esa lista “especial” de socios comerciales especialmente afectados por esta nueva política proteccionista impuesta por los Estados Unidos, y con la que desde la Administración del presidente Trump confían en ya no solo impulsar la industria manufacturera en el país, sino, y con ello, fomentar la generación de puestos de trabajo y el que las inversiones en I+D de las multinacionales estadounidenses vuelvan a focalizarse en los Estados Unidos en lugar de en otros países como China, donde entre 2003 y 2017 esas inversiones crecieron un +13,6 por ciento de media anual frente al +5 por ciento en el que lo hicieron en Estados Unidos —según los datos hechos públicos por La Casa Blanca—, se encuentran los principales países productores de prendas de moda del mundo. Mientras que, y en contra, una suma de otros países, igualmente productores pero con actualmente un peso considerablemente inferior, como Turquía, Marruecos, Egipto y Guatemala, han quedado “libres” de cualquier arancel “excepcional”, permitiendo el que sus productos, para la hora de comercializarse en los Estados Unidos, únicamente deban de soportar ese arancel mínimo “universal” del +10 por ciento decretado por la nueva Administración estadounidense.
En contra de esa “ventaja” competitiva con la que a partir de ahora entrarán a competir, para lo que respecta a su comercialización en suelo estadounidense, las prendas confeccionadas en Turquía, Marruecos, Egipto, Guatemala o Panamá, se posicionan los casos de China, la Unión Europea, Bangladés, Vietnam o la India. Con, de manera más detallada, para el caso de China, primer exportador de prendas de moda del mundo (164 743 millones de dólares en exportaciones) según las últimas estimaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de 2023, habiendo Estados Unidos acordado la imposición de un nuevo arancel del 34 por ciento a las importaciones de productos chinos al país. Mientras que para la Unión Europa (162 529 millones de dólares), segundo mayor exportador de prendas de ropa del mundo según la OMC, se ha impuesto un arancel general del +20 por ciento a todas las importaciones; a Bangladés (47 386 millones de dólares), tercer mayor país exportador de prendas de ropa, un arancel del +37 por ciento; y a Vietnam (31 039 millones de dólares), cuarto mayor país exportador, unos aranceles del +46 por ciento. Resultando igualmente destacables el arancel del +27 por ciento acordado para la India (15 366 millones de dólares), y el del +28 por ciento impuesto a Túnez (2 673 millones de dólares), país con igualmente una floreciente industria textil, y que ve así lastrada su competitividad frente a otros países del arco mediterráneo, como los ya mencionados Marruecos, Turquía y Egipto que, al igual que Panamá y otros países de Centroamérica, ven ahora fortalecidas sus posiciones como clústeres para la producción de prendas de moda.
En relación a estos, y para poner sus posiciones igualmente en contexto, Turquía (18 729 millones de dólares anuales en exportaciones de ropa) se sitúa según los últimos datos de la OMC de 2023, y con la incorporación de los países de la Unión en torno a una única región a considerar, como el quinto mayor exportador de prendas de moda del mundo, por detrás de Vietnam y por encima de la India. Situándose tras el país de la Media Luna países como Pakistán, al que se le ha impuesto un arancel en su caso del +30 por ciento; Camboya, con un nuevo arancel del +49 por ciento; México, que mantiene sus aranceles en el +25 por ciento; Sri Lanka, con unos aranceles que se ha acordado elevar hasta el +44 por ciento; Reino Unido, que saca ventaja con unos aranceles mínimos en esa nueva tasa mínima general del +10 por ciento; Malasia, que ahora se ve afectado por una tasa del +24 por ciento; y llegando desde aquí hasta Marruecos, que aunque muy por debajo frente a otros exportadores de prendas (3 780 millones de dólares anuales en exportaciones) va a poder tratar de escalar y de poner en valor su condición como “hub” para la producción textil, mirando de sacar ventaja de ese nuevo arancel mínimo del 10 por ciento con el que se gravarán sus prendas al llegar a los Estados Unidos. Ventaja competitiva que además de Turquía y Marruecos tratarán de aprovechar esos otros países productores, hoy alejados de los grandes volúmenes de producción que se manejan principalmente en Asia, como Egipto (2 450 millones de dólares en exportaciones de ropa), El Salvador (1 873 millones), Guatemala (1 597 millones) o Panamá (1 248 millones).
Lista completa de los aranceles adicionales a las importaciones impuestos por los Estados Unidos, por países
Aranceles adicionales y superiores al tipo mínimo del +10 por ciento, por países
- Argelia – 30 por ciento
- Angola – 32 por ciento
- Bangladesh – 37 por ciento
- Bosnia y Herzegovina – 36 por ciento
- Botsuana – 38 por ciento
- Brunei – 24 por ciento
- Camboya – 49 por ciento
- Camerún – 12 por ciento
- Chad – 13 por ciento
- China – 34 por ciento
- Costa de Marfil – 21 por ciento
- El Congo – 11 por ciento
- Guinea Ecuatorial – 13 por ciento
- Unión Europea – 20 por ciento
- Islas Malvinas – 42 por ciento
- Fiji – 32 por ciento
- Guyana – 38 por ciento
- India – 27 por ciento
- Indonesia – 32 por ciento
- Irak – 39 por ciento
- Israel – 17 por ciento
- Japón – 24 por ciento
- Jordania – 20 por ciento
- Kazajistán – 27 por ciento
- Laos – 48 por ciento
- Lesoto – 50 por ciento
- Libia – 31 por ciento
- Liechtenstein – 37 por ciento
- Madagascar – 47 por ciento
- Malawi – 18 por ciento
- Malasia – 24 por ciento
- Mauritania – 40 por ciento
- Moldavia – 31 por ciento
- Mozambique – 16 por ciento
- Birmania – 45 por ciento
- Namibia – 21 por ciento
- Nauru – 30 por ciento
- Nicaragua – 19 por ciento
- Nigeria – 14 por ciento
- Macedonia del Norte – 33 por ciento
- Noruega – 16 por ciento
- Pakistán – 30 por ciento
- Filipinas – 18 por ciento
- Servia – 38 por ciento
- Sudáfrica – 31 por ciento
- Corea del Sur – 26 por ciento
- Sri Lanka – 44 por ciento
- Suiza – 32 por ciento
- Siria – 41 por ciento
- Taiwan – 32 por ciento
- Tailandia – 37 por ciento
- Túnez – 28 por ciento
- Vanuatu – 23 por ciento
- Venezuela – 15 por ciento
- Vietnam – 46 por ciento
- Zambia – 17 por ciento
- Zimbabue – 18 por ciento
- Donald Trump impone aranceles mínimos del 10% a las importaciones de todos los socios comerciales de EE. UU., con incrementos específicos para 57 socios.
- Se declara una emergencia nacional económica debido a la falta de reciprocidad en las relaciones comerciales y la amenaza a la seguridad nacional de EE. UU.
- Países líderes en la producción de ropa, como China, la UE, Bangladés y Vietnam, deberán a partir de ahora de enfrentar aranceles adicionales significativos, mientras que Turquía, Marruecos y Egipto verán aumentada su competitividad con solo el arancel mínimo del 10%.