Festival de Hyères 2026: cinco jóvenes diseñadores hacen suyo el lino
Brais Albor Rodriguez, Dieter Vlasich Obermann, Jennifer Milleder, Farnia Salim y Loïs Cousin: con motivo del Festival Internacional de Moda, Fotografía y Accesorios de Hyères 2026, estos cinco participantes —dos de los cuales han resultado galardonados— han optado por utilizar lino, puesto a su disposición por la Alianza Europea del Lino y el Cáñamo.
FashionUnited se ha reunido con estos diseñadores para conocer por qué habían elegido este material, cultivado desde Bretaña hasta los Países Bajos, y cómo lo habían trabajado.
¿Qué tienen en común? Estos jóvenes creadores no contemplan el lino únicamente desde una perspectiva ecológica, sino que se interesan por sus propiedades plásticas, sus texturas, sus capacidades de construcción y sus posibilidades de combinación con otros materiales.
Aunque no todos han presentado sus creaciones de lino sobre la pasarela del desfile, celebrado en el Forum du Casino, el showroom instalado en la Villa Noailles ha permitido conocer a los cinco diseñadores y descubrir las piezas que habían confeccionado con este tejido.
Brais Albor Rodriguez: una masculinidad cruda, a contracorriente de las pasarelas
Antes de su encuentro con la Alianza Europea del Lino y el Cáñamo, Brais Albor Rodriguez, ganador en 2026 del premio del público de la ciudad de Hyères y distinguido con una mención especial del jurado, asociaba el lino principalmente a los pantalones cortos y a la ropa de verano.
Con motivo del Festival de Hyères 2026, ha descubierto propiedades y acabados que desconocía, y eso a pesar de que el lino posee para él una dimensión cultural personal: aunque reside en Milán, es originario de Galicia (en el norte de España), donde este material se emplea en los trajes tradicionales.
Ha explotado el hilo de lino de múltiples maneras: una chaqueta 100 por cien lino con un aspecto similar a la lana hervida, un tejido con aspecto de papel, un lino encerado o incluso retales de lino, desgarrados y mezclados, para confeccionar los bordes de un abrigo de pelo reciclado.
Dieter Vlasich Obermann: una estética donde convergen el ser humano y la naturaleza
Dieter Vlasich Obermann, originario de Yucatán (México), va más allá de la idea del lino como una fibra con beneficios medioambientales (agricultura sostenible, resistencia, termorregulación, etc.) para explorar sus múltiples posibilidades.
Prueba de ello es este busto experimental elaborado a partir de tierra e hilo de lino bajo un enfoque que Dieter califica de “regenerativo”, combinado con una falda de velo de lino.
Tras recibir varios metros de tejido, los ha empleado como material para generar texturas y relieves.
Sus composiciones orgánicas entrelazan las fibras vegetales con los tejidos (las fibras de lino se fijan sobre una base bordada) o con cabello humano para dar lugar a superficies que evocan la interdependencia entre el ser humano y la naturaleza.
Llevando aún más lejos su enfoque de ecodiseño, Dieter ha utilizado semillas de chía como aglutinante natural para fijar determinadas fibras.
Esta investigación textil le ha valido el Premio Métiers d’Art, que reconoce la mejor colaboración entre un joven diseñador finalista del Festival de Hyères y una maison d’art del ecosistema de Chanel.
Jennifer Milleder: cuando el lino se funde con el patrimonio indumentario austriaco
Jennifer Milleder, diseñadora austriaca afincada en Viena, desconocía la amplia variedad de tejidos elaborados a base de lino antes de que la Alianza Europea del Lino y el Cáñamo se los ofreciera para el certamen. Con este motivo, ha descubierto que entre los socios figuraban proveedores austriacos.
Dado que sus seis siluetas se basaban en una reinterpretación de la indumentaria tradicional austriaca, ha buscado deliberadamente un proveedor de su propio país para reforzar la coherencia entre el origen de los materiales y el relato de su colección.
En Rechberger Weberei, una tejeduría austriaca miembro de la Alianza Europea del Lino y el Cáñamo, ha encontrado un tejido jacquard. Jennifer Milleder lo ha empleado para confeccionar un pantalón muy amplio, de volúmenes marcados. Asimismo, lo ha combinado con telas de motivos regionales para dar forma a un abrigo de líneas escultóricas.
Farnia Salim: de la herencia cultural iraní al salón Milano Unica
Farnia Salim, diseñadora iraní afincada en Milán, ya conocía el lino como material, pero estaba poco familiarizada con la Alianza Europea del Lino y el Cáñamo. Ha descubierto las propuestas textiles en el salón Milano Unica y se ha interesado especialmente por los tonos naturales en sintonía con su paleta habitual (crema, beige, etc.).
Sus seis siluetas expresan su voluntad de trascender las representaciones exclusivamente negativas de Irán y de reafirmar una identidad cultural de la que se siente orgullosa y que le inspira alegría, fusionándola al mismo tiempo con referencias occidentales. ¿El objetivo? Encontrar un equilibrio entre ambos mundos.
La interpretación textil de esta filosofía se plasma en un tejido de mezcla a base de lino, que presenta un matiz ligeramente rojizo sin perder su tonalidad neutra.
Loïs Cousin: el lino se aleja de los códigos campestres hacia una estética urbana
Aunque ya había trabajado el lino anteriormente, asociaba esta fibra sobre todo a lonetas de colores cálidos, a menudo amarillentos. Su descubrimiento del lino revestido (waxed linen) le ha permitido explorar una estética diferente.
La pieza central de su experimentación es un pantalón muy ancho de lino recubierto de un material sintético que modifica su tacto, su caída y su forma de reflejar la luz.
Suministrado para el concurso por Linea S, socio de la Alianza, este lino encerado rompe con esa idea de ecodiseño a la que suele vincularse este material, pero le permite materializarse en la estética buscada por Loïs Cousin.
El pantalón incorpora elementos procedentes de cintas de fruncir cortinas, descontextualizados de su función original. El diseñador ha extraído los cordones de estas cintas, las ha cosido y ha creado frunces para aportar volumen a la prenda.
Esta dimensión de upcycling va de la mano de su interés por la huella del paso del tiempo en los edificios, las superficies de hormigón y el entorno urbano. Su propósito es mostrar la cultura y la vitalidad de los barrios periféricos, en lugar de incidir únicamente en sus clichés.