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Haches-s: Así fue la aventura del primer año de una marca de moda sostenible

Por Cynthia Ijelman

20 dic 2021

Moda

Foto: Haches-s

Buenos Aires – En 2020, dos nuevas diseñadoras y amigas de origen argentino, Sarah Sturgeon y Elizabeth Muriel crearon Haches-s, un proyecto textil que desarrolla prendas y productos únicos bajo lineamientos de sustentabilidad y comercio justo.

“La marca fue una especie de bebé de pandemia. Con Elizabeth estudiamos juntas diseño de indumentaria en la universidad de Palermo. En el último tramo de la carrera nos encontramos mucho con materias que definían tu estilo de diseño y hacia dónde querías ir y, cuando llegamos a la instancia de la tesis, a las dos nos interesó más que nada la parte social, cuenta Sturgeon. “Creo que eso tuvo que ver con el propósito como diseñadoras, qué queríamos traer y qué íbamos a aportar nosotras a la industria de la moda como nuevas diseñadoras”, agrega Muriel.

Foto: Haches-s

Desde sus inicios, la dupla viene presentando pequeñas cápsulas de edición limitada que confeccionan junto a artesanos locales. Pero, según recuerda Sturgeon, todo el desarrollo ha significado un gran aprendizaje y el comienzo, sin dudas, lo fue: “estábamos en plena pandemia, medio desesperadas por querer hacer algo, así que empezamos un poco en la cocina de casa probando con tintes naturales. De a poco fuimos haciendo pocos productos y de repente estábamos sumergidas en el proyecto. Lanzamos la primera colección en diciembre de 2020 que fue una locura, hicimos una producción con un montón de personas, nos salió todo mal y ni siquiera teníamos tienda online”.

Foto: Sarah Sturgeon y Elizabeth Muriel

Emprender en tiempos de pandemia

En 2020, Muriel trabajaba en el área de marketing de una empresa multinacional y cuenta que el proyecto fue una salida creativa ante el impacto de la pandemia en sus tareas diarias. “Esa primera capsula fue totalmente experimental, teníamos cada prenda en un color diferente para hacer pruebas. Los moldes y los cortes de tela los hicimos nosotras”. Sin embargo, los comienzos no fueron fáciles: “Fue todo muy loco porque estábamos muy limitadas, las telas las teníamos que comprar online y nos llegaba cualquier cosa. Tuvimos mucha prueba y mucho error, pero la pandemia nos dio la posibilidad de tener el tiempo. Yo sentí que fue el momento para armar un emprendimiento. En dos o tres meses hicimos la producción y lanzamos la marca”, recuerda Sturgeon. La inversión inicial fue de las chicas, pero hace unos meses la marca se presentó a una beca del Fondo Nacional de las Artes y quedó seleccionada. Esa ayuda significó un impulso importante para continuar con el proyecto.

Foto: Haches-s

La marca, un año después

Hoy, un poco más asentadas y habiendo pasado la adrenalina del punto de partida, los roles están más divididos y el concepto definido. “La idea estuvo siempre en ver qué mensaje dábamos detrás de la ropa. Nos interesa trabajar con telas naturales y siempre tratamos de incorporar cosas nuevas bajo estos lineamientos. Por ejemplo, esta temporada sumamos algodón orgánico y en cuanto a los hilados que usamos, también nos interesa que tengan una trazabilidad”, explica Muriel.

Las dos juntas se encargan de la parte aspiracional, siluetas, paleta de colores, desarrollo de concepto y tintes naturales. Sturgeon está en la parte de producción; logística y talleres y Muriel, en la joyería, marketing y ventas.

Foto: Haches-s

La propuesta de moda

En cada cápsula, la marca ofrece pocas prendas de cada modelo en talles del 1 al 3 o talles únicos en ciertas prendas oversized.

Recientemente lanzaron su propuesta Crucero Paraíso, una línea de indumentaria destinada para usar en la playa, con faldas; vestidos; tops en crochet y tejidos, realizados en máquina hogareña, coloreados con tintes naturales. “Nuestro objetivo no es solo ser una marca de indumentaria, sino también invitar a la reflexión sobre cómo consumimos, la transparencia en la producción y el trabajo de las personas que se involucran en la creación de cada producto. De esta forma, Haches-s elige materiales naturales, fibras y tintes, a partir de componentes vegetales y evita el plástico, desarrollando sus propios avios. Pero también asegura que la cadena productiva sea saludable, que todos los trabajadores y artesanos que participan en la creación de los productos sean reconocidos, y que la producción se da en un marco de comercio justo” dice Muriel.

La marca se comercializa en su propio showroom y a través de su tienda online. Con respecto a los próximos planes,la dupla adelantó que ya están trabajando por trener presencia en varios locales multimarca y en un futuro no tan lejano, en otros países.